7 de junio de 2016

La cultura empresarial

Todo se vende y todo se compra
Ibarra Eduardo


Las generaciones que atravesaron la década de los 90s  vivieron unos de los tantos cambios históricos  que dejaron huellas y marcaron el devenir de la humanidad. Esos cambios para los que lo sufrieron en carne propia, fueron abruptos y a una velocidad casi imposible de imaginar.
Se ha dicho mucho sobre el cambio en el tablero internacional, la nueva configuración del mundo, el triunfo del individualismo por sobre cualquier concepción colectiva, el triunfo del fin de la historia y de las ideologías, y cómo el pragmatismo cobarde y sin cuestionamientos  coronó una época.  Pero no sólo la embestida del  dominio imperialista como punta de lanza del capitalismo mundial trajo el triunfo de los capitales financieros, también e indefectiblemente, el cambio vino de la mano de la ruptura de las relaciones sociales (ya obsoletas para los mercados) y de los necesarios cambios culturales para barrer todo vestigio de solidaridad, a fin de imponer, sin resistencia y en forma naturalizada, la cultura triunfalista del individualismo.
Como sostiene Néstor Kohan en su libro sobre “Poder y fetichismo en el pensamiento de Karl Marx, no existe separación entre la llamada superestructura y estructura. Indefectiblemente la subjetividad es inherente al hombre, ya que no hay relación entre las “condiciones objetivas” que no sean mediatizadas e intelectualizadas por la interpretación de cada actor social. Por lo tanto la avalancha del mercado globalizado vino cargada de apreciaciones y valores que marcaron rupturas y continuidades dentro de cada sociedad.
La nueva cultura del mercado tuvo manifestaciones explícitas sin ningún tipo de contención o resistencia  por parte de las clases subalternas, las cuales sufrieron dos derrotas históricas contundentes, primero en lo militar y segundo en lo ideológico. El cómo se manifestaron esas transformaciones culturales es lo que me interesa repasar brevemente.

Desde la vida cotidiana hasta los discursos políticos y publicitarios fueron impregnados por los nuevos valores del mercado financiero  globalizado, en función de la apertura de las economías nacionales a las exigencias del mundo globalizado. El propio Estado tuvo que reconfigurar las bases jurídicas para las nuevas relaciones sociales (flexibilización laboral, privatizaciones, respaldo jurídico para las inversiones extranjeras, etc.), en consonancia de la hegemonía del capital transnacional y financiero.
Cada parte de nuestras vidas fue resignificada, cada hecho cotidiano fue cargado de nuevos valores y nuevos propósitos,  no hubo contención para los que no se adaptaron al cambio, todo era ser parte o morir en el ostracismo; como aquel ciudadano desterrado de la antigua polis.
Toda la cultura se volcó al consumismo y los actos solidarios fueron separados de la esfera de lo político, para pasar al ámbito de lo privado, a las nuevas modas de las burguesías  globalizadas, quienes fueron  transformando la esencia misma de la solidaridad en actos banales y autorreferenciales. La política como herramienta de transformación fue desvirtuada y reemplazada por concepciones gerenciales/empresariales.
No sólo las nuevas prácticas que surgieron fueron expresadas con nuevas palabras; en su inmensa mayoría en idioma inglés, sino que las viejas costumbres fueron amoldadas con nuevos significados.
Cuanto más palabras en inglés, más prestigio social, aunque dichas palabras figuren en nuestro idioma español y no necesiten ser reemplazadas.

Las llamadas carreras universitarias tradicionales fueron perdiendo lugar ante las nuevas disciplinas de dudosas rigurosidades académicas y científicas, por lo cual la educación pública fue precarizada y vaciada a favor de las instituciones privadas que acogieron con beneplácito carreras como, coaching, marketing, publicidad, etc. Los difusores de la ideología de mercado fueron los grandes consultores que dictaron cursos para mimetizar los intereses de los empleados con los intereses de las empresas, que dentro de su andamiaje de adoctrinamiento ideológico tuvieron como eje materias como, los recursos humanos, el comportamiento motivacional, liderazgo y la famosa programación neurolingüística, etc. Claramente la educación fue un factor clave para asimilar los cambios en clave liberal y hacer que el esclavo no sólo termine admirando al amo, sino también pensando como él.
La música así como las distintas artes autóctonas fueron sepultadas y desacreditadas a favor de lo anglosajón, sin dejar posibilidad a que el intercambio cultural dé paso a nuevas formas de expresiones artísticas, para enriquecer a la propia cultura y así generar nuevas expresiones artísticas. La comida como parte de la idiosincrasia de cada país fue transformada en una cuestión de distinción de clase, donde el cocinero se convirtió en gourmet y los ingredientes tradicionales y accesibles pasaron a ser exóticos platos con vegetales y carnes extraídos de tierras lejanas. De la lechuga a las finas hiervas, del tuco a las salsas, del asado a las carnes asadas y del pescado al sushi… de la excentricidad a la estupidez.
Las ropas que otrora abrigaron o refrescaron de acuerdo al clima de las distintas estaciones, pasaron a ser elementos de distinción de clases y grupos de pertenencia, que a diferencia de las viejas modas,  las marcas vistieron más que las telas.
El almacenero  del barrio, aquel que nos fiaba, quedó en el museo de los recuerdos olvidados ante la avalancha de los supermercados de marcas transnacionales. Los negocios de ropas pasaron a ser parte de grandes conglomerados llamados shopping y el acto de comprar algo para satisfacer una necesidad se transformó en una experiencia cargada de placer y desahogo existencial, casi como la misma conformación del ser. El producto no importó tanto por su utilidad, sino por su valorización simbólica, y el acto de comprar cambió de un medio a un fin.
Casi como un terremoto todo cambió de significado y los nuevos valores surgieron sin que pudiésemos asimilar, ni tener una mirada crítica hacia los mismos.
Los tan admirados títulos de las viejas monarquías por parte de la burguesía, fueron reinventados y cada acto de la vida fue marcado por la coronación de algún título académico; sin importar la seriedad de la institución académica que lo emitiera. Por lo tanto los hábitos cotidianos fueron pasados  por el tamiz del prestigio social y la distinción de algún conocimiento específico, por lo que ir a comprar al almacén tuvo, necesariamente, que ser un acto complejo para  ir un shopping y hacerse de un personal shopper,  poner una mesa con sillas para morfar implicó la sofisticación de un licenciado en diseño de interiores, casarse dejó de ser un acto de amor para pasar a ser un gran acto social dirigido por un wedding planer, o el mero hecho de cortar el pasto requirió del conocimiento específico de un paisajista, y así con cada acto insignificante y cotidiano de nuestras vidas.


En el ámbito de la religión las nuevas costumbres liberales del dominio del capital financiero globalizado, dieron pie al  surgimiento de creencias extraterrenales de disciplinas  light, por lo cual se cambiaron los viejos rituales rígidos de la iglesia católica, tan afines a las oligarquías vacunas, por un collage de distintas creencias.  La nueva formación de una burguesía global  financiera se apegó a una nueva religión individual acorde a los nuevos ideales de riqueza, conford y libertad social, algo así como una religión express y a gusto del creyente. Esta fracción de la burguesía ganadora fue la que impuso, al ritmo de los negocios financieros globales y los gerenciamientos de las multinacionales, las nuevas técnicas combinadas del fen shuy, el  budismo,  el ecologismo y un sinfín de creencias  “made in”.



La ideología en fábulas

Todo el andamiaje globalista tuvo su eje en la idea del cambio permanente, una suerte de ley universal tan inviolable como la gravedad. Este cambio fue presentado como un hecho eterno y natural, al cual nos habíamos negados por estar aferrados a políticas proteccionistas y anti libre mercado, porque era nuestra obligación dejar de lado todo lazo con un pasado solidario, para navegar en las vertiginosas aguas de la adaptación.
Uno de exponentes de ésta cultura fue un libro llamado “Quién se ha robado mi queso”, el cual relataba en forma de fábula infantil las vicisitudes de unos ratones dentro de un laberinto. Estos animales personificados tenían gran cantidad de queso en una de las salas del laberinto y sus vidas eran llevadas sin sobresaltos, hasta que un día el apreciado alimento se acabó y las distintas actitudes frente a adversidad comenzaron a aflorar. Hubo ratones que no se movieron y sólo protestaron y otros que buscaron otra fuente de alimento. La moraleja era que sobrevivían los que se adaptaban al cambio, ese cambio que no tenía un por qué, ni un quien, sólo ocurría y había que aceptarlo mansamente. Este burdo mensaje ideológico sindicaba a los que resistían a la globalización y a la ideología neoliberal como quedados en el tiempo (los que se quedaron en el 45), mientras que aquellos que aceptaban las nuevas reglas de juego, eran los emprendedores proactivos, los ejemplos a seguir.
Otra de las fábulas que representaba tan claramente la escuela de Milton Friedman, era la de un maestro y su discípulo, quienes en un viaje de aprendizaje, se encuentran frente a una familia pobre que sólo contaba con una vaca. Si mediar palabra el maestro mata a la vaca ante la mirada atónita del alumno, quien compungido le pregunta el motivo. El maestro sólo dice que volverán un largo tiempo después para ver qué fue de esa familia.
Cumpliendo con lo dicho, ambos, vuelven a visitar a la familia pobre. Si bien el alumno no esperaba nada bueno, se asombra ante el resultado de tan drástico acto. La familia había prosperado, los padres habían comenzado un nuevo y próspero emprendimiento, los hijos estaban estudiando en distintas universidades y todo el grupo familiar ya no era pobre, sino todo lo contrario.  Moraleja, el maestro había cortado el lazo que los ataba a su situación de pobreza, por lo que la familia tuvo que adaptarse y crear nuevas fuentes de ingresos, lo que los llevó al éxito.

Esta nefata enseñanza impone una ideología contraria a la realidad. El capitalismo globalizado ha privatizado todo lo que posibilitaba un mínimo de bienestar al pueblo, ha cortado todo vínculo de solidaridad del Estado hacia los pobres y marginados, concentrando la riqueza en pocas manos mientras el hambre, la miseria y las guerras se propagaron por todo el mundo (sin vacas y sin quesos). De hecho la llamada “solidaridad” fue canalizada por medio de fundaciones y ONG armadas por los grandes capitalistas, permitiéndoles así evadir impuestos y disfrazar su culpabilidad en actos banales.

La finalidad de éste tipo de cuento es la de imponer una concepción del hombre aislado de todo entorno social y puesto en pie de igualdad en todas circunstancias, sin reparar en que la propia sociedad que proponen es extremadamente desigual, y los lazos sociales que se establecen son por medio de intereses antagónicos de clases.  El famoso cambio al que no definen ni analizan dentro de un contexto histórico, es la clara hegemonía de la burguesía financiera trasnacionalizada, que tras ésta máscara (algo esotérica y metafísica) oculta la imposición de sus intereses y objetivos.
 Cuando la burguesía domina la escena social, el cambio se impone a todas las demás clases subalternas, pero cuando son los trabajadores quienes se imponen e imponen nuevas reglas de juego, como ser la expropiación de los medios de producción, la burguesía no se adapta al cambio y desata una guerra civil. ¿A caso si nos quedamos con la vaca, no le estamos haciendo un favor?. Moraleja proletaria, hay que matar al maestro y no a la vaca.


Nota final

Siempre me llamó la atención que los cursos y los libros ideológicos empresariales estén escritos, o tomen ejemplos, como fábulas y que se trate de  aplicar a todo ámbito de la vida social por medio de vulgarizaciones y pobres lecturas de la realidad. Algunos ejemplos: en la política (Maquiavelo en la empresa), en la religión (ética empresarial) o de autoayuda (piense y hágase rico), etc.
Entiendo que esto no es casual, sino todo contrario. Es el producto de una ideología que al dominar al mundo como un mercado unificado, trata de imponer su hegemonía a las clases subalterna por medio de lecturas sencillas que arman la realidad en función de un mismo resultado. Vulgarizar, describir en forma superficial e infantil, imponer una conclusión lógica dentro de premisas establecidas, son parte de un relato que pone al subalterno en una posición infantil frente a un entrepreneur universal.  Todas nuestras vidas en clave empresarial, aunque las vaquitas sean ajenas.



6 de junio de 2016

Programa del 4 de Junio de 2016

Entrevista al politólogo y sociólogo Atilio Boron, quien hace un reconto sobre la situación en América del Sur y la nueva ofensiva del imperialismo y las derechas vernáculas. La crisis en Francia y la endeble situación de la Unión Europea. Las elecciones en EEUU, dos candidatos para un mismo sistema. 

Editorial
La situación económica de un gobierno con lobbistas y CEOS de los capitales financieros.
El proyecto de ley del gobierno para el pago de las jubilaciones. El informe de la consultora de Melconian coincide con el exgobierno kirchnerista, el pago de los montos a las jubilaciones más altas hace inviable al sistema. 
La trama de la interna dentro del gobierno derechista de Macri. 




30 de mayo de 2016

Programa del 28 de mayo de 2016

Editorial

-Los frenos y las ventajas del gobierno macrista para aplicar sus medidas socio/económicas.
-El histórico fallo de la justicia argentina por el plan Cóndor, el cual fue la coordinación para la conformación  de las dictaduras militares en el Cono Sur durante las décadas de los 70s y 80s.
-Blanqueo y jubilaciones. La nueva forma de convalidar el robo y el saqueo de la burguesía nacional, a través de reivindicaciones justas. ¿Hacia el fin del sistema jubilatorio de reparto?. 


Entrevistas

-Una médica residente del Hospital de San Fernando, nos comenta sobre la situación de la sala de pediatría y los motivos por los cuales se realizó una marcha y acto en el establecimiento. 

-La vicepresidente de la Cicop (asociación sindical de profesionales de la salud) Marta Marquez, comenta la situación salarial de los trabajadores de la salud en la Pcia. de Buenos Aires. La propuesta de Vidal frente al reclamo de los trabajadores.


8 de abril de 2016

La visita de Obama y la nueva estrategia regional.

Ibarra Eduardo

Hay un dicho que dice: cuando en EEUU los republicanos gobiernan enfocan sus políticas hacia afuera del continente americano y cuando gobiernan los demócratas vuelven su mirada hacia América Latina, por eso es siempre preferible que ganen los republicanos, ya que a la región le siempre le fue mejor cuando la dejan sola. Por más que no sea veraz éste dicho guarda una gran verdad, que es que los intereses de los países latinos no son compatibles con la política económica y geoestratégica norteamericana, que a lo largo de nuestra historia lo hemos sufrido, sean liberales o conservadores los que hayan gobernado indistintamente. La concepción mesiánica del destino manifiesto y la aplicación de la doctrina Monroe fueron los pilares ideológicos para imponernos su dominio como a meros actores subalternos al poder imperial.
La última visita de Obama a la región tuvo que ver con una nueva estrategia hacia nuestros países, pero con la misma intención de que volvamos a ser el patio trasero, una pieza más de su tablero mundial.
La visita a Cuba estuvo enmarcada en la nueva lógica liberal de que con el poder militar y las acciones directas (terroristas) no se va a poder derrotar a la Revolución. Los hechos históricos avalan en parte este fundamento, pero también los debates teóricos internos han ido perfilando las nuevas formas para volver a dominar la región.
Desde fines de la 2° Guerra Mundial las políticas externas de EEUU fueron concebidas bajo el paraguas de la teorías  realistas de las Relaciones Internacionales, las cuales centraban al Estado como único actor internacional dentro de un mundo anárquico (sin reglas ordenadoras sin una autoridad rectora) donde la lucha por el Poder determinaba la relaciones exteriores y cuyo eje central para ponderar era el militar (único factor fungible). A mediados de la década de los 70s y crisis del petróleo de por medio, surgieron nuevos actores y nuevas teorías las cuales entendían que el viejo poder militar direccionado por el Estado tenía que ir acompañado de nuevas variables o componentes, para así lograr la hegemonía mundial dentro de un orden no caótico ni violento, sino ordenado por  medio de las relaciones comerciales y culturales de mutua dependencia económica (costos), lo que Keohane y Nye denominaron interdependencia, el softpower en contra posición al hardpower. Casi medio siglo antes Gramsci ya había entendido que la hegemonía ideológica cultural se lograba en una sociedad civil desarrollada por medio de lo que llamó guerra de posiciones. 
Es dentro de éste nuevo contexto se produjo la visita de Obama.



Cuba

A pesar (y muy a pesar) de que los medios hegemónicos hayan caratulado la presencia de un presidente norteamericano en la Plaza de la Revolución, como el claro triunfo de la libertad de mercado por sobre el sistema socialista cubano, la realidad es mucho más esquiva a los titulares triunfalistas de cipayos y carroñeros.
La Revolución cubana, o sea el pueblo todo, ha luchado desde 1959 por ser reconocidos como un Estado independiente y soberano,  para poder entablar relaciones con los demás países, EEUU incluido, sin que por ello debiera rectificar su ideología ni doblegarse ante una imposición externa.
La pobre ecuación que difunden los voceros del imperialismo es que con la llegada de capitales privados el socialismo se irá desvaneciendo por el mero hecho de la accesibilidad a nuevos productos, entre ellos a nuevos medios de comunicaciones fundamentalmente internet.
Lo que en realidad esconden los enunciados del fin del socialismo en Cuba, es que se quiere poner fin a un sistema que ha sido un ejemplo del desarrollo humano desde los aspectos culturales, sociales y económicos;  ya Fidel Castro decía: levanten un mes el bloqueo y demostraremos de los que es capaz el socialismo. Se quiere poner fin a un ejemplo en el cual una pequeña isla con escasos recursos y bloqueada para comerciar con el resto del mundo, ha dado muestras de desarrollo humano (dentro de sus posibilidades), de dignidad y solidaridad internacional. Todo esto frente a la ponencia con infinidad recursos, la màs asesina y saqueadora  que haya existido en la historia de la humanidad,  y sin embargo la màs inequitativa para con sus congéneres.

Los voceros del imperialismo esgrimen un pobre determinismo económico por el cual el acceso a un mercado de mayor consumo implicaría un cambio en la concepción ideológica, cultural y moral de un pueblo, sin tener en cuenta que la conformación del ser social es mucho más amplia que el reflejo condicionante del nivel económico. Cuando se habla de la Revolución cubana no se ésta hablando del gobierno, ni del Partido Comunista, si no de la sociedad civil, de todo el pueblo cubano quien ha forjado la Revoluciòn y quien se ha forjado asì mismo en los valores del socialismo. Es justamente por eso que las acciones terroristas del gobierno de EEUU para asesinar a Fidel y cambiar al Gobierno no tuvieron grandes resultados, por lo cual ahora tratan de infiltrar a la comunidad cubana por medio de ONG que son meros instrumentos de la CIA y otras agencias del imperio, al mismo tiempo que utilizan a un grupo ínfimo de cubanos (blogueros, damas de blanco) para crear la imagen de que la sociedad civil está en contra del sistema socialista.

Obama hizo mención en su discurso sobre los Derechos Humanos y los presos políticos, pero de qué Derechos Humanos habla? De los que no tienen acceso a la salud, de los que no tienen dinero para tener una educación de calidad, de los que viven y mueren en las calles como animales, de los niños que mueren prematuramente por falta de atención y vacunas, de tener la mayor población adicta, de los que no tienen viviendas, de la falta de solidaridad para como el otro como hermano, del racismo y la xenofobia, de la violencia social, o de invadir países y masacrar pueblos, de torturar en cárceles clandestinas a cualquier persona de cualquier nacionalidad, de tener el mayor arsenal nuclear con capacidad de destruir al mundo diez veces, de tener un presupuesto militar tan grande que podría acabar con el hambre en el mundo si se lo usase para satisfacer las necesidades de los pobres del mundo, de poner o sacar dictadores, de apoyar regímenes fascistas y raciales, de financiar a terroristas, de realizar actos terroristas, de desestabilizar gobiernos democráticos, de manipular el comercio de las drogas ilícitas, de las bombas en Hirochima y Nagasaki, de usar al dólar como moneda de dominación económica financiera, de…
Cuando habla de presos políticos, habla de los terroristas que mandó EEUU a Cuba para asesinar y sabotear? O habla de la mayor población carcelaria del mundo, de los negros asesinados por la policía, de los latinos asesinados en el paso de la Frontera con Mèxico, o los presos en las cárceles clandestinas como Guantánamo. ¿Es el gobierno de EEUU el indicado para señalar quién es preso político y quién es  terrorista preso? Y los presos sociales?. Como mencionó un compañero, cuando en Cuba se hace una multa de tránsito se la acusa de violar los derechos humanos, cuando los yanquis provocan un genocidio están luchando por la libertad y la democracia (serán muertos felices entonces?).

Más allá de la pirotecnia mediática y los discursos prearmados como el del periodista “serio” del Grupo Clarín, Nelsón Castro, los cubanos han sido claros, la visita de Obama fue tomada con esperanza y expectativa, o sea no son ingenuos, y como dijo un cubano “de a pié”: nosotros vemos bien que un negro pueda llegar a ser Presidente, sobre todo teniendo en cuenta la lucha y el padecimiento de esa comunidad en EEUU, pero nosotros no tenemos esos problemas, nosotros no tenemos conciencia racial, nosotros tenemos conciencia política; el que hablaba era negro.



Argentina

Como corresponde a nuestro país y a cierto sector social, la visita de Obama fue una puesta en escena de alguien que pretende pasar a la historia con algún rasgo distintivo dentro de una gestión bastante pobre y deslucida. El show montado por y para el carismático y simpático presidente negro, obnubiló a los Medios hegemónicos oficialistas, quienes describieron la visita como un verdadero lazo de amistad para con la Argentina  a fin de hacernos ingresar al Mundo ¿?
Más allá del insuflar la mentalidad cipaya de los mismos de siempre, la visita tuvo varios objetivos entre los que se encuentran, la de alinear a la Argentina dentro de la política de seguridad hemisférica del imperialismo yanqui, por lo que cabe esperar que el tema de las Malvinas permanezca en el statu quo. También implica la puesta en marcha de una reforma de seguridad interna en la que posiblemente las Fuerzas Armadas entren en actividad para combatir al narcotráfico y el terrorismo, a pesar de que èsto ha representado en otros países la persecución de activistas políticos y luchadores sociales conjuntamente con  la infiltración del Ejército por parte de los narcotraficantes. La falta de una definición jurídica del término terrorista no es casual.
El otro eje importante es la de socavar las bases de sustentación del Unasur y de la Celac para asì volver a establecer la hegemonía de EEUU en América Latina, por lo cual Macri es visto como la punta de lanza para golpear a los gobiernos autónomos en el cono sur.
Otra cuestión importante que trasciende el nivel regional es la de ir incorporando a la Argentina en el Tratado de Libre Comercio (TLC) y en el eje Transpacífico para frenar el avance de China en el Pacífico y en Latino América.
Esta última cuestión tiene puntos controversiales para Macri y su gobierno, por un lado el TLC puede tener un impacto negativo en la economía nacional por el hecho de que estructuralmente EEUU y la Argentina no son complementarios sino competidores, amén de que la balanza comercial sería inmensamente deficitaria para nuestro país. La Argentina ha podido crecer por estar integrada al bloque regional (Mercosur) y comercializar con los países emergentes (Brics)
Otro punto controversial es que el Eje Pacífico que integran México, Perú, Colombia y Chile tiene su fundamentación geoestratégica en función de sus rutas comerciales hacia el Océano Pacífico; ¿hay que aclarar que nuestra ruta de comercio exterior es hacia el Atlántico? y ¿Qué costo tendría
integrar un bloque con Japón y EEUU contra uno de nuestros mayores socios comerciales?.
En definitiva, las grandes derrotas de EEUU en Oriente Medio y la pérdida de hegemonía en la región, hace que el imperio vuelva a apuntar su mirada sobre nosotros y nuestros recursos.