Editorial
-Los frenos y las ventajas del gobierno macrista para aplicar sus medidas socio/económicas.
-El histórico fallo de la justicia argentina por el plan Cóndor, el cual fue la coordinación para la conformación de las dictaduras militares en el Cono Sur durante las décadas de los 70s y 80s.
-Blanqueo y jubilaciones. La nueva forma de convalidar el robo y el saqueo de la burguesía nacional, a través de reivindicaciones justas. ¿Hacia el fin del sistema jubilatorio de reparto?.
Entrevistas
-Una médica residente del Hospital de San Fernando, nos comenta sobre la situación de la sala de pediatría y los motivos por los cuales se realizó una marcha y acto en el establecimiento.
-La vicepresidente de la Cicop (asociación sindical de profesionales de la salud) Marta Marquez, comenta la situación salarial de los trabajadores de la salud en la Pcia. de Buenos Aires. La propuesta de Vidal frente al reclamo de los trabajadores.
"De Norte a Sur"... somos un programa de radio dedicado a difundir noticias del ámbito local, nacional e internacional. Con un análisis propio y diferente a los medios comunicacionales hegemónicos
30 de mayo de 2016
8 de abril de 2016
La visita de Obama y la nueva estrategia regional.
Ibarra Eduardo
Hay un dicho que dice:
cuando en EEUU los republicanos gobiernan enfocan sus políticas hacia afuera
del continente americano y cuando gobiernan los demócratas vuelven su mirada
hacia América Latina, por eso es siempre preferible que ganen los republicanos,
ya que a la región le siempre le fue mejor cuando la dejan sola. Por más que no
sea veraz éste dicho guarda una gran verdad, que es que los intereses de los
países latinos no son compatibles con la política económica y geoestratégica
norteamericana, que a lo largo de nuestra historia lo hemos sufrido, sean
liberales o conservadores los que hayan gobernado indistintamente. La
concepción mesiánica del destino
manifiesto y la aplicación de la doctrina Monroe fueron los pilares
ideológicos para imponernos su dominio como a meros actores subalternos al
poder imperial.
La última visita de Obama a la región tuvo que
ver con una nueva estrategia hacia nuestros países, pero con la misma intención
de que volvamos a ser el patio trasero, una pieza más de su tablero mundial.
La visita a Cuba estuvo enmarcada en la nueva
lógica liberal de que con el poder militar y las acciones directas
(terroristas) no se va a poder derrotar a la Revolución. Los hechos históricos
avalan en parte este fundamento, pero también los debates teóricos internos han
ido perfilando las nuevas formas para volver a dominar la región.
Desde fines de la 2° Guerra Mundial las
políticas externas de EEUU fueron concebidas bajo el paraguas de la teorías realistas
de las Relaciones Internacionales, las cuales centraban al Estado como único
actor internacional dentro de un mundo anárquico (sin reglas ordenadoras sin
una autoridad rectora) donde la lucha por el Poder determinaba la relaciones
exteriores y cuyo eje central para ponderar era el militar (único factor
fungible). A mediados de la década de los 70s y crisis del petróleo de por
medio, surgieron nuevos actores y nuevas teorías las cuales entendían que el
viejo poder militar direccionado por el Estado tenía que ir acompañado de
nuevas variables o componentes, para así lograr la hegemonía mundial dentro de
un orden no caótico ni violento, sino ordenado por medio de las relaciones comerciales y
culturales de mutua dependencia económica (costos), lo que Keohane y Nye
denominaron interdependencia, el softpower en contra posición al hardpower. Casi
medio siglo antes Gramsci ya había entendido que la hegemonía ideológica
cultural se lograba en una sociedad civil desarrollada
por medio de lo que llamó guerra de posiciones.
Es dentro de éste nuevo contexto se produjo la
visita de Obama.
Cuba
A pesar (y muy a pesar) de que los medios
hegemónicos hayan caratulado la presencia de un presidente norteamericano en la
Plaza de la Revolución, como el claro triunfo de la libertad de mercado por
sobre el sistema socialista cubano, la realidad es mucho más esquiva a los
titulares triunfalistas de cipayos y carroñeros.
La Revolución cubana, o sea el pueblo todo, ha
luchado desde 1959 por ser reconocidos como un Estado independiente y
soberano, para poder entablar relaciones
con los demás países, EEUU incluido, sin que por ello debiera rectificar su
ideología ni doblegarse ante una imposición externa.
La pobre ecuación que difunden los voceros del
imperialismo es que con la llegada de capitales privados el socialismo se irá
desvaneciendo por el mero hecho de la accesibilidad a nuevos productos, entre
ellos a nuevos medios de comunicaciones fundamentalmente internet.
Lo que en realidad esconden los enunciados del
fin del socialismo en Cuba, es que se quiere poner fin a un sistema que ha sido
un ejemplo del desarrollo humano desde los aspectos culturales, sociales y económicos; ya Fidel Castro decía: levanten un mes el
bloqueo y demostraremos de los que es capaz el socialismo. Se quiere poner fin
a un ejemplo en el cual una pequeña isla con escasos recursos y bloqueada para
comerciar con el resto del mundo, ha dado muestras de desarrollo humano (dentro
de sus posibilidades), de dignidad y solidaridad internacional. Todo esto
frente a la ponencia con infinidad recursos, la màs asesina y saqueadora que haya existido en la historia de la
humanidad, y sin embargo la màs
inequitativa para con sus congéneres.
Los voceros del imperialismo esgrimen un pobre
determinismo económico por el cual el acceso a un mercado de mayor consumo
implicaría un cambio en la concepción ideológica, cultural y moral de un
pueblo, sin tener en cuenta que la conformación del ser social es mucho más
amplia que el reflejo condicionante del nivel económico. Cuando se habla de la
Revolución cubana no se ésta hablando del gobierno, ni del Partido Comunista,
si no de la sociedad civil, de todo el pueblo cubano quien ha forjado la
Revoluciòn y quien se ha forjado asì mismo en los valores del socialismo. Es
justamente por eso que las acciones terroristas del gobierno de EEUU para
asesinar a Fidel y cambiar al Gobierno no tuvieron grandes resultados, por lo
cual ahora tratan de infiltrar a la comunidad cubana por medio de ONG que son
meros instrumentos de la CIA y otras agencias del imperio, al mismo tiempo que
utilizan a un grupo ínfimo de cubanos (blogueros, damas de blanco) para crear
la imagen de que la sociedad civil está en contra del sistema socialista.
Obama hizo mención en su discurso sobre los
Derechos Humanos y los presos políticos, pero de qué Derechos Humanos habla? De
los que no tienen acceso a la salud, de los que no tienen dinero para tener una
educación de calidad, de los que viven y mueren en las calles como animales, de
los niños que mueren prematuramente por falta de atención y vacunas, de tener
la mayor población adicta, de los que no tienen viviendas, de la falta de
solidaridad para como el otro como hermano, del racismo y la xenofobia, de la
violencia social, o de invadir países y masacrar pueblos, de torturar en
cárceles clandestinas a cualquier persona de cualquier nacionalidad, de tener
el mayor arsenal nuclear con capacidad de destruir al mundo diez veces, de
tener un presupuesto militar tan grande que podría acabar con el hambre en el
mundo si se lo usase para satisfacer las necesidades de los pobres del mundo, de
poner o sacar dictadores, de apoyar regímenes fascistas y raciales, de
financiar a terroristas, de realizar actos terroristas, de desestabilizar
gobiernos democráticos, de manipular el comercio de las drogas ilícitas, de las
bombas en Hirochima y Nagasaki, de usar al dólar como moneda de dominación
económica financiera, de…
Cuando habla de presos políticos, habla de los
terroristas que mandó EEUU a Cuba para asesinar y sabotear? O habla de la mayor
población carcelaria del mundo, de los negros asesinados por la policía, de los
latinos asesinados en el paso de la Frontera con Mèxico, o los presos en las
cárceles clandestinas como Guantánamo. ¿Es el gobierno de EEUU el indicado para
señalar quién es preso político y quién es
terrorista preso? Y los presos sociales?. Como mencionó un compañero,
cuando en Cuba se hace una multa de tránsito se la acusa de violar los derechos
humanos, cuando los yanquis provocan un genocidio están luchando por la
libertad y la democracia (serán muertos felices entonces?).
Más allá de la pirotecnia mediática y los
discursos prearmados como el del periodista “serio” del Grupo Clarín, Nelsón
Castro, los cubanos han sido claros, la visita de Obama fue tomada con
esperanza y expectativa, o sea no son ingenuos, y como dijo un cubano “de a
pié”: nosotros vemos bien que un negro pueda llegar a ser Presidente, sobre
todo teniendo en cuenta la lucha y el padecimiento de esa comunidad en EEUU,
pero nosotros no tenemos esos problemas, nosotros no tenemos conciencia racial,
nosotros tenemos conciencia política; el que hablaba era negro.
Argentina
Como corresponde a nuestro país y a cierto
sector social, la visita de Obama fue una puesta en escena de alguien que
pretende pasar a la historia con algún rasgo distintivo dentro de una gestión
bastante pobre y deslucida. El show montado por y para el carismático y
simpático presidente negro, obnubiló a los Medios hegemónicos oficialistas,
quienes describieron la visita como un verdadero lazo de amistad para con la
Argentina a fin de hacernos ingresar al
Mundo ¿?
Más allá del insuflar la mentalidad cipaya de
los mismos de siempre, la visita tuvo varios objetivos entre los que se
encuentran, la de alinear a la Argentina dentro de la política de seguridad
hemisférica del imperialismo yanqui, por lo que cabe esperar que el tema de las
Malvinas permanezca en el statu quo. También implica la puesta en marcha de una
reforma de seguridad interna en la que posiblemente las Fuerzas Armadas entren
en actividad para combatir al narcotráfico y el terrorismo, a pesar de que èsto
ha representado en otros países la persecución de activistas políticos y
luchadores sociales conjuntamente con la
infiltración del Ejército por parte de los narcotraficantes. La falta de una
definición jurídica del término terrorista no es casual.
El otro eje importante es la de socavar las
bases de sustentación del Unasur y de la Celac para asì volver a establecer la
hegemonía de EEUU en América Latina, por lo cual Macri es visto como la punta
de lanza para golpear a los gobiernos autónomos en el cono sur.
Otra cuestión importante que trasciende el
nivel regional es la de ir incorporando a la Argentina en el Tratado de Libre
Comercio (TLC) y en el eje Transpacífico para frenar el avance de China en el
Pacífico y en Latino América.
Esta última cuestión tiene puntos
controversiales para Macri y su gobierno, por un lado el TLC puede tener un
impacto negativo en la economía nacional por el hecho de que estructuralmente
EEUU y la Argentina no son complementarios sino competidores, amén de que la
balanza comercial sería inmensamente deficitaria para nuestro país. La
Argentina ha podido crecer por estar integrada al bloque regional (Mercosur) y
comercializar con los países emergentes (Brics)
Otro punto controversial es que el Eje Pacífico
que integran México, Perú, Colombia y Chile tiene su fundamentación geoestratégica
en función de sus rutas comerciales hacia el Océano Pacífico; ¿hay que aclarar
que nuestra ruta de comercio exterior es hacia el Atlántico? y ¿Qué costo
tendría
integrar un bloque con Japón y EEUU contra uno
de nuestros mayores socios comerciales?.
En definitiva, las grandes derrotas de EEUU en
Oriente Medio y la pérdida de hegemonía en la región, hace que el imperio
vuelva a apuntar su mirada sobre nosotros y nuestros recursos.
16 de marzo de 2016
Hipotecando el futuro
Los buitres y la bicicleta financiera
Ibarra Eduardo
Mientras el Congreso discute en un primer round la
aprobación de un nuevo endeudamiento para pagar otro endeudamiento (un
sainete), los Medios de comunicaciones han repetido hasta el hartazgo que
endeudarse y pagar a cualquier precio, es lo que corresponde para que el país
entre de nuevo al Mundo.
Mientras Macri y su horda amenaza con el mismísimo
infierno si no se aprueba el proyecto de pago, a como dé lugar, Sergio Massa
corretea como una vedette despechada al ver que el oficialismo ya tiene cuórum
propio.
Mientras que el bloque de las ratas por tirantes, de Bossio
y compañía, alegan que es un problema que hay que resolver, como si fuera pagar
la cuenta al almacenero para poder seguir sacando fiado, lo que queda del
kirchnerismo esgrime un discurso ideológico de contenido nacional y popular,
pero sólo en cuestión de achicar la cuenta del almacenero, sin mencionar que al
carnicero le pagaron sin chistar.
Mientras se da por descontado que vamos a pagar
contrayendo deuda, los bancos, que tienen a sus cuadros políticos dentro del
propio gobierno, ofrecen su caritativa ayuda monetaria para que le paguemos a
los fondos MNL, Capital y Aurelius; siempre que la caridad venga preñada de
intereses.
Mientras los trabajadores, jubilados y el pueblo todo,
mira como un convidado de piedra, su futuro se va hipotecando frente a los
nuevos dueños de nuestro destino.
Frente a todo esto hoy apareció la frutilla del
postre, los hold out que no entraron dentro del acuerdo con el gobierno
macrista, se presentaron ante la Corte de Apelaciones de EEUU para que no se
levanten las sanciones contra la Argentina hasta que no se llegue a un acuerdo
con ellos. La nueva embestida judicial está encabezada por Mohammad
Ladjevardian quien tiene 27 millones de dólares en default y que supuestamente
representa a otros tenedores por 832 millones de dólares; estos tipos no
muestran cualidades humanas sino monetarias. Estos pequeños buitres, en parte
celosos ante los grandes buitres como Singer, argumentan que no quieren ninguna
quita ya que compraron bonos post default a 100 centavos de dólar, frente a 20
centavos de dólar adquiridos por los fondos de inversión, por lo tanto quieren
toda la guita.
El
trabajo, el futuro y los recursos de los argentinos están en juego en ésta
timba financiera dentro la cual los grandes capitalistas mundiales ganan o
ganan, por lo que es un tanto ilógico si pensamos en función de las reglas del
propio capitalismo, las cuales implican, supuestamente, que dentro del sistema
se gana o se pierde de acuerdo a los cambios del propio sistema y la capacidad
de adaptación de los actores que participan.
Muy
linda la teoría pero la realidad es otra, las reglas de la oferta y demanda
donde todo se estabiliza en el punto de equilibrio es sólo una situación
transitoria o directamente ilusoria, el propio sistema es una constante de
desequilibrio entre ambas variables, mientras que las capacidades de los
capitalistas en juego tiene poco que ver con la aptitud individual. Una familia
logra abrir su propio negocio acumulando capital por medio de años de trabajo y
se funde porque no hay demanda o porque la United fruit Company le puso una
sucursal al lado, los mandan a llorar a la iglesia, mientras que los grandes
financistas si no ganan 500% por comprar papeles embargan a todo un pueblo o
voltean gobiernos; laissez faire, laissez passer.
A
todo esto responde la propia lógica del gobierno macrista, en la cual el
sistema financiero vuelve a recuperar nueva importancia, conformando una nueva
hegemonía nacional la tan afamada globalización; ósea la burguesía financiera.
Los discípulos de Milton Fiedman
Mientras
el dólar fluctúa entre los $16 y $15 pesos, el Banco Central sale a colocar letras
(Lebac) a un 38% a 35 días y subió la tasa de interés 40% (estuvo en un 42% y
después bajó a un 39.75%), mientras los sojeros van liquidando la cosecha se
especula que dirigirán las divisas hacia los bancos y no hacia el dólar
producto de éstos porcentajes, mientras secan la plaza de pesos, el gobierno
espera que con la votación del Congreso en ambas Cámaras la lluvia de dólares
reactive la economía.
Con
tasas y títulos públicos emitidos por el Central a niveles altísimos, la
producción (sobre todo las pymes) quedan desfinanciadas y sin posibilidad de
crecimiento, por lo tanto la llamada economía real queda atada a los capitales
financiero para que ingresen dólares a la Argentina, lo cual es paradójico
frente a su naturaleza volátil y a la hipoteca futura de nuestro país.
Los
capitalistas no son buenos ni malos, son capitalistas y su propia ontología es
la de incrementar su tasa de ganancia, sin importar si con ello generan más
pobreza y exclusión.
Mientras
los consultores económicos hablan de diversificar las inversiones; algo así como
comprá tantas acciones, cambiá algunos peso a dólares o adquirí algunos
títulos, los trabajadores ven reducir su poder adquisitivo y directamente
perder su empleo.
5 de marzo de 2016
Discurso de Macri en la apertura de las sesiones ordinarias de 2016
El discurso dicotómico de Macri para un país de las maravillas
Ibarra Eduardo
El inicio de las sesiones ordinarias del Congreso
marca la hoja de ruta que el Ejecutivo planea para el año a partir de una
evaluación del anterior. Cuando se
trata, como en éste caso de un nuevo gobierno, el discurso inicial implica a
todo el período basado sobre la impronta ideológica del nuevo bloque de poder.
Como es costumbre de los políticos / funcionarios de
Cambiemos, Macri comenzó su discurso con un mensaje al mejor estilo coaching
espiritual energético empresarial, deseando optimismo y buenas energías, para
después adentrarse en un relato claramente dividido en dos partes. Por un lado
contó desde donde se partía, lo que todos los medios hegemónicos venían
anticipando, y por el otro la de prometer una batería de medidas (en el aire)
para un futuro próspero.
La herencia kirchnerista
El
nivel de denuncia por la supuesta deuda que dejó el período k contrastó
claramente con lo que sostienen las agrupaciones afines a Cristina en su retórica
referencial de la llamada “década ganada”. Macri hizo un punteo de las deudas a
todo nivel que heredaba; supuestamente porque la “gente” quería saber, en la
cual esgrimió números de todo tipo con
fuentes dudosas o desconocidas, como ser los índices de la Universidad Católica
con respecto a la pobreza y la inseguridad, la cual no deja de ser un ente
privado y peligrosamente del Opus Dei, de donde provienen varios funcionarios
del Pro. Por otro lado el déficit presupuestario del 7% del PIB contrasta con
los dichos de su ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, quien afirmó que el
déficit recibido era del 5.8%, el cual subía al 7% si le sumaban las
transferencias que ellos mismos hicieron al sector agroexportador; o sea en
pocos meses son responsables del 1.2% del déficit del Estado. Por lo tanto
Macri miente y echa la culpa de su pésima política económica al gobierno
anterior. Sin embargo, de acuerdo a las mediciones tradicionales de la economía
el déficit es del 4%. Desde aquí es donde Macri parte para hacer un discurso
falaz y tendencioso.
Al
referirse a cada uno de los ámbitos de la gestión anterior, todos los enmarcó
dentro de la trama de la corrupción, sin tomar en cuenta que la justicia no
dictaminó, por ahora, ningún fallo firme contra los funcionarios kirchneristas.
La falta de obras públicas con la famosa contratación de los capitalistas
amigos junto con la militancia en los puestos públicos, fue el caballito de
batalla para denostar cualquier logro o hecho positivo en los doce años anteriores,
donde tampoco faltó la connivencia con el narcotráfico y la inseguridad.
Corrupción,
ineficiencia, narcotráfico, delitos, desidia y militancia fueron los términos
de Macri para definir la pesada herencia que deberá afrontar. Todos términos
que los Medios hegemónicos han utilizado para denostar al kirchnerismo y a la
militancia popular en general, en un claro maniqueísmo para desconocer algunas
políticas populares que se han tomado durante la última década.
El
desconocer las políticas positivas del kirchnerismo no fue sólo una forma de atacar
a ese sector, sino que responde a la necesidad de fundamentar su política
económica neoliberal dirigida hacia los grupos concentrados nacionales y
extranjeros, sobre todo a los grupos financieros.
El
nuevo país de las maravillas
En la otra cara de la moneda discursiva, su gestión a
futuro es la que está signada por lo positivo, la felicidad y todas las
bondades humanas.
Con una suerte de shin y shan por cada hecho malvado
realizado por Cristina el propuso una paraíso celestial de bondades infinitas.
Dentro de su alocución todas las medidas poco simpáticas fueron justificadas
por las malas políticas y la corrupción de los k.
En
la segunda parte del discurso de Macri no faltaron alusiones a personas
anónimas que le comentaron o le pidieron cosas en dirección a las políticas que
está llevando adelante; digna farsa de campaña electoral.
Con
respecto al futuro y con un punteo en cada ámbito prometió obras, reducción del
IVA para los alimentos básicos, la posibilidad de modificar la escala de
ganancias y aumento de las jubilaciones,
pero sin ningún fundamento presupuestario.
Muchas
de las medidas se contrapones a su propia historia y a su propia gestión como
jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires:
Con
respecto a la corrupción el caso Niembro y su sociedad fantasma no es un
ejemplo a destacar.
Cuando
habló de transparencia las escuchas ilegales a los familiares de la Amia por
parte del jefe de la policía metropolitana (Fino Palacios), junto al
sobreseimiento inmediatamente después de asumir como presidente, son hechos más
oscuros que la noche.
Cuando
mencionó al trabajo no registrado se olvidó que entre sus socios sindicales se
encuentra el responsable del trabajo en negro de los peones rurales y que su
propia esposa fue denunciada por utilizar trabajo esclavo en talleres textiles
clandestinos.
En
su alusión al narcotráfico y a la trata de personas la foto con su amigo
proxeneta Martins en un boliche de México no dan muy buen ejemplo y la falta de
combate a los prostíbulos en Capital no da muchas esperanzas.
Cuando
denunció al capitalismo se olvidó de que su amigo Nicolás Caputo maneja las
grandes obras inmobiliarias de la Ciudad de Buenos Aires. También que la
fortuna familiar se logró en base a concesiones por parte del Estado durante la
última dictadura militar y los sucesivos gobiernos democráticos. Ni más ni
menos que la llamada patria contratista que todos los argentinos pagamos de
nuestros bolsillos.
Un
capítulo aparte merece la mención, un poco escueta, de las fuerzas armadas y la
falta de armamento en función de la lucha con el narcotráfico, lo cual es
alarmante ya que ningún país del mundo logró derrotar ni controlar a los narcos militarizando. Los únicos resultados fueron
la represión y control de los sectores populares.
Los
números no cierran
Si
bien durante todo su discurso dejó en claro que el gobierno de Cristina no
cuidó los superávit gemelos y el presupuesto del Estado, en ningún momento hizo
referencia al contexto nacional y mundial en que se fueron desarrollando las
medidas económicas del kirchnerismo, como tampoco argumentó por donde se fue el
supuesto despilfarro al que hizo mención.
Dentro
de un silencio intencional negó todos los planes para mantener el mercado
interno y conservar el poder adquisitivo de los salarios, conjuntamente con los
planes sociales. Es éste despilfarro que ahora el propio Macri sincera al
aumentar las tarifas de los servicios, el pasaje del transporte, los
combustibles y los alimentos. Por lo tanto suena inverosímil que se quiera
recuperar y aumentar el gasto social mientras en la realidad se lo considera un
despilfarro y se lo reduce o devalúa, mientras se les conceden grandes
porciones del PIB a los sectores orientados al mercado externos y financieros.
Por
lo tanto, si nos remitimos solamente al discurso, las cuentas no cierran, ya
que pondera las bajas y anulaciones a las retenciones, promete subas al salario
familiar, aumento a los jubilados y grandes obras públicas, mientras se
presiona al Congreso para que dé por terminada la cláusula soberana para el
pago a los fondos buitres por un primer desembolso de 4.000 millones de
dólares. Es claro que piensan cerrar las cuentas con un acceso al mercado
financiero internacional, para que en una primera instancia se pague a los
buitres, con lo cual se emitirán bonos para que compren distintas entidades
financieras y bancarias (los nuevos ganadores del modelo), y en una segunda
instancia, estiman, se producirá la lluvia de dólares que no es más que deuda
para salvar la brecha presupuestaria. De darse esto, el macrismo podrá
solventar con deuda externa obras públicas para el desarrollo primarizado de la
economía con cierta contención social. Como menciona Gramsci, cuando un grupo
de la burguesía se hace con el gobierno de un país sin tener hegemonía en la
sociedad civil, puede desarrollar tres modelos de poder estatal: El típico
modelo fascista autoritario que reprime las demandas sociales y direcciona la
economía, un gobierno que copta a los representantes de las distintas
organizaciones sociales para tenerlos dentro de su esfera política y la del
gobierno que concede ciertas demandas populares pero sin tocar la matriz de
sistema, ni afectar las relaciones sociales de producción económica y cultura.
Quizás aplique un poco de los tres.
En
el mediano y largo plazo los costos de endeudamiento serán cada vez más
grandes, la dependencia a las presiones de los grupos financieros cada vez
mayores y la vulnerabilidad a la crisis internacional cada vez más profunda y
sensible a nuestra propia economía interna. La vuelta a una película que ya
conocemos. Por eso, que las cuentas no cierren es el justificativo para que les
cierren a los grandes financistas mundiales, que serán pagadas (como siempre)
con el sacrificio del pueblo y sus recursos naturales.
Los
actores políticos
El
discurso de Macri fue un mensaje para su propia tropa; y cuando digo propia
tropa me refiero a las distintas facciones sociales que lo apoyan, los medios
hegemónicos, los grupos externos, al entramado imperialista y a sus aliados
políticos. Pero también fue un mensaje para atraer a lo más ortodoxo del
peronismo de Massa, al progresismo idiota de Stolbizer/Donda y a los
gobernadores peronistas ex k.
Con
el típico discurso fundacional de que ahora comienza la verdadera República con
sus verdaderos valores, Macri puso a los sectores populares por fuera de toda
consideración en el debate político, llamando al diálogo pero excluyendo.
Si
bien el carácter fundacional tuvo como referencia a los ciudadanos y la Nación,
la idea de Patria fue intencionalmente desterrada. La categoría de ciudadanos
remite a una concepción individual de la sociedad negadora de las clases
sociales, donde cada cual tiene igualdad de derechos pero para ejercerlos como
puede (si es que puede), mientras que la Nación implica un conjunto homogéneo u
homogeneizado que pone a todos en un plano de aceptación de valores ideológicos
(todos queremos el cambio, etc), ósea es una imposición de la hegemonía de las
clases dominantes. La Patria implica una historia de construcción y de luchas
entre fracciones internas e intereses externos, donde la disputa está siempre
vigente entre distintos grupos sociales para imponer sus valores rescatando la
identidad nacional dentro de su propia cultura. Pero sobre todo implica una
posición de soberanía y poder frente a los intereses externos, cosa que choca
con la nueva composición del bloque de poder macrista compuesto por la
hegemonía de los grupos financieros globales en alianza con sectores nacionales
menores.
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