30 de mayo de 2016

Programa del 28 de mayo de 2016

Editorial

-Los frenos y las ventajas del gobierno macrista para aplicar sus medidas socio/económicas.
-El histórico fallo de la justicia argentina por el plan Cóndor, el cual fue la coordinación para la conformación  de las dictaduras militares en el Cono Sur durante las décadas de los 70s y 80s.
-Blanqueo y jubilaciones. La nueva forma de convalidar el robo y el saqueo de la burguesía nacional, a través de reivindicaciones justas. ¿Hacia el fin del sistema jubilatorio de reparto?. 


Entrevistas

-Una médica residente del Hospital de San Fernando, nos comenta sobre la situación de la sala de pediatría y los motivos por los cuales se realizó una marcha y acto en el establecimiento. 

-La vicepresidente de la Cicop (asociación sindical de profesionales de la salud) Marta Marquez, comenta la situación salarial de los trabajadores de la salud en la Pcia. de Buenos Aires. La propuesta de Vidal frente al reclamo de los trabajadores.


8 de abril de 2016

La visita de Obama y la nueva estrategia regional.

Ibarra Eduardo

Hay un dicho que dice: cuando en EEUU los republicanos gobiernan enfocan sus políticas hacia afuera del continente americano y cuando gobiernan los demócratas vuelven su mirada hacia América Latina, por eso es siempre preferible que ganen los republicanos, ya que a la región le siempre le fue mejor cuando la dejan sola. Por más que no sea veraz éste dicho guarda una gran verdad, que es que los intereses de los países latinos no son compatibles con la política económica y geoestratégica norteamericana, que a lo largo de nuestra historia lo hemos sufrido, sean liberales o conservadores los que hayan gobernado indistintamente. La concepción mesiánica del destino manifiesto y la aplicación de la doctrina Monroe fueron los pilares ideológicos para imponernos su dominio como a meros actores subalternos al poder imperial.
La última visita de Obama a la región tuvo que ver con una nueva estrategia hacia nuestros países, pero con la misma intención de que volvamos a ser el patio trasero, una pieza más de su tablero mundial.
La visita a Cuba estuvo enmarcada en la nueva lógica liberal de que con el poder militar y las acciones directas (terroristas) no se va a poder derrotar a la Revolución. Los hechos históricos avalan en parte este fundamento, pero también los debates teóricos internos han ido perfilando las nuevas formas para volver a dominar la región.
Desde fines de la 2° Guerra Mundial las políticas externas de EEUU fueron concebidas bajo el paraguas de la teorías  realistas de las Relaciones Internacionales, las cuales centraban al Estado como único actor internacional dentro de un mundo anárquico (sin reglas ordenadoras sin una autoridad rectora) donde la lucha por el Poder determinaba la relaciones exteriores y cuyo eje central para ponderar era el militar (único factor fungible). A mediados de la década de los 70s y crisis del petróleo de por medio, surgieron nuevos actores y nuevas teorías las cuales entendían que el viejo poder militar direccionado por el Estado tenía que ir acompañado de nuevas variables o componentes, para así lograr la hegemonía mundial dentro de un orden no caótico ni violento, sino ordenado por  medio de las relaciones comerciales y culturales de mutua dependencia económica (costos), lo que Keohane y Nye denominaron interdependencia, el softpower en contra posición al hardpower. Casi medio siglo antes Gramsci ya había entendido que la hegemonía ideológica cultural se lograba en una sociedad civil desarrollada por medio de lo que llamó guerra de posiciones. 
Es dentro de éste nuevo contexto se produjo la visita de Obama.



Cuba

A pesar (y muy a pesar) de que los medios hegemónicos hayan caratulado la presencia de un presidente norteamericano en la Plaza de la Revolución, como el claro triunfo de la libertad de mercado por sobre el sistema socialista cubano, la realidad es mucho más esquiva a los titulares triunfalistas de cipayos y carroñeros.
La Revolución cubana, o sea el pueblo todo, ha luchado desde 1959 por ser reconocidos como un Estado independiente y soberano,  para poder entablar relaciones con los demás países, EEUU incluido, sin que por ello debiera rectificar su ideología ni doblegarse ante una imposición externa.
La pobre ecuación que difunden los voceros del imperialismo es que con la llegada de capitales privados el socialismo se irá desvaneciendo por el mero hecho de la accesibilidad a nuevos productos, entre ellos a nuevos medios de comunicaciones fundamentalmente internet.
Lo que en realidad esconden los enunciados del fin del socialismo en Cuba, es que se quiere poner fin a un sistema que ha sido un ejemplo del desarrollo humano desde los aspectos culturales, sociales y económicos;  ya Fidel Castro decía: levanten un mes el bloqueo y demostraremos de los que es capaz el socialismo. Se quiere poner fin a un ejemplo en el cual una pequeña isla con escasos recursos y bloqueada para comerciar con el resto del mundo, ha dado muestras de desarrollo humano (dentro de sus posibilidades), de dignidad y solidaridad internacional. Todo esto frente a la ponencia con infinidad recursos, la màs asesina y saqueadora  que haya existido en la historia de la humanidad,  y sin embargo la màs inequitativa para con sus congéneres.

Los voceros del imperialismo esgrimen un pobre determinismo económico por el cual el acceso a un mercado de mayor consumo implicaría un cambio en la concepción ideológica, cultural y moral de un pueblo, sin tener en cuenta que la conformación del ser social es mucho más amplia que el reflejo condicionante del nivel económico. Cuando se habla de la Revolución cubana no se ésta hablando del gobierno, ni del Partido Comunista, si no de la sociedad civil, de todo el pueblo cubano quien ha forjado la Revoluciòn y quien se ha forjado asì mismo en los valores del socialismo. Es justamente por eso que las acciones terroristas del gobierno de EEUU para asesinar a Fidel y cambiar al Gobierno no tuvieron grandes resultados, por lo cual ahora tratan de infiltrar a la comunidad cubana por medio de ONG que son meros instrumentos de la CIA y otras agencias del imperio, al mismo tiempo que utilizan a un grupo ínfimo de cubanos (blogueros, damas de blanco) para crear la imagen de que la sociedad civil está en contra del sistema socialista.

Obama hizo mención en su discurso sobre los Derechos Humanos y los presos políticos, pero de qué Derechos Humanos habla? De los que no tienen acceso a la salud, de los que no tienen dinero para tener una educación de calidad, de los que viven y mueren en las calles como animales, de los niños que mueren prematuramente por falta de atención y vacunas, de tener la mayor población adicta, de los que no tienen viviendas, de la falta de solidaridad para como el otro como hermano, del racismo y la xenofobia, de la violencia social, o de invadir países y masacrar pueblos, de torturar en cárceles clandestinas a cualquier persona de cualquier nacionalidad, de tener el mayor arsenal nuclear con capacidad de destruir al mundo diez veces, de tener un presupuesto militar tan grande que podría acabar con el hambre en el mundo si se lo usase para satisfacer las necesidades de los pobres del mundo, de poner o sacar dictadores, de apoyar regímenes fascistas y raciales, de financiar a terroristas, de realizar actos terroristas, de desestabilizar gobiernos democráticos, de manipular el comercio de las drogas ilícitas, de las bombas en Hirochima y Nagasaki, de usar al dólar como moneda de dominación económica financiera, de…
Cuando habla de presos políticos, habla de los terroristas que mandó EEUU a Cuba para asesinar y sabotear? O habla de la mayor población carcelaria del mundo, de los negros asesinados por la policía, de los latinos asesinados en el paso de la Frontera con Mèxico, o los presos en las cárceles clandestinas como Guantánamo. ¿Es el gobierno de EEUU el indicado para señalar quién es preso político y quién es  terrorista preso? Y los presos sociales?. Como mencionó un compañero, cuando en Cuba se hace una multa de tránsito se la acusa de violar los derechos humanos, cuando los yanquis provocan un genocidio están luchando por la libertad y la democracia (serán muertos felices entonces?).

Más allá de la pirotecnia mediática y los discursos prearmados como el del periodista “serio” del Grupo Clarín, Nelsón Castro, los cubanos han sido claros, la visita de Obama fue tomada con esperanza y expectativa, o sea no son ingenuos, y como dijo un cubano “de a pié”: nosotros vemos bien que un negro pueda llegar a ser Presidente, sobre todo teniendo en cuenta la lucha y el padecimiento de esa comunidad en EEUU, pero nosotros no tenemos esos problemas, nosotros no tenemos conciencia racial, nosotros tenemos conciencia política; el que hablaba era negro.



Argentina

Como corresponde a nuestro país y a cierto sector social, la visita de Obama fue una puesta en escena de alguien que pretende pasar a la historia con algún rasgo distintivo dentro de una gestión bastante pobre y deslucida. El show montado por y para el carismático y simpático presidente negro, obnubiló a los Medios hegemónicos oficialistas, quienes describieron la visita como un verdadero lazo de amistad para con la Argentina  a fin de hacernos ingresar al Mundo ¿?
Más allá del insuflar la mentalidad cipaya de los mismos de siempre, la visita tuvo varios objetivos entre los que se encuentran, la de alinear a la Argentina dentro de la política de seguridad hemisférica del imperialismo yanqui, por lo que cabe esperar que el tema de las Malvinas permanezca en el statu quo. También implica la puesta en marcha de una reforma de seguridad interna en la que posiblemente las Fuerzas Armadas entren en actividad para combatir al narcotráfico y el terrorismo, a pesar de que èsto ha representado en otros países la persecución de activistas políticos y luchadores sociales conjuntamente con  la infiltración del Ejército por parte de los narcotraficantes. La falta de una definición jurídica del término terrorista no es casual.
El otro eje importante es la de socavar las bases de sustentación del Unasur y de la Celac para asì volver a establecer la hegemonía de EEUU en América Latina, por lo cual Macri es visto como la punta de lanza para golpear a los gobiernos autónomos en el cono sur.
Otra cuestión importante que trasciende el nivel regional es la de ir incorporando a la Argentina en el Tratado de Libre Comercio (TLC) y en el eje Transpacífico para frenar el avance de China en el Pacífico y en Latino América.
Esta última cuestión tiene puntos controversiales para Macri y su gobierno, por un lado el TLC puede tener un impacto negativo en la economía nacional por el hecho de que estructuralmente EEUU y la Argentina no son complementarios sino competidores, amén de que la balanza comercial sería inmensamente deficitaria para nuestro país. La Argentina ha podido crecer por estar integrada al bloque regional (Mercosur) y comercializar con los países emergentes (Brics)
Otro punto controversial es que el Eje Pacífico que integran México, Perú, Colombia y Chile tiene su fundamentación geoestratégica en función de sus rutas comerciales hacia el Océano Pacífico; ¿hay que aclarar que nuestra ruta de comercio exterior es hacia el Atlántico? y ¿Qué costo tendría
integrar un bloque con Japón y EEUU contra uno de nuestros mayores socios comerciales?.
En definitiva, las grandes derrotas de EEUU en Oriente Medio y la pérdida de hegemonía en la región, hace que el imperio vuelva a apuntar su mirada sobre nosotros y nuestros recursos.



16 de marzo de 2016

Hipotecando el futuro

Los buitres y la bicicleta financiera


Ibarra Eduardo


Mientras el Congreso discute en un primer round la aprobación de un nuevo endeudamiento para pagar otro endeudamiento (un sainete), los Medios de comunicaciones han repetido hasta el hartazgo que endeudarse y pagar a cualquier precio, es lo que corresponde para que el país entre de nuevo al Mundo.
Mientras Macri y su horda amenaza con el mismísimo infierno si no se aprueba el proyecto de pago, a como dé lugar, Sergio Massa corretea como una vedette despechada al ver que el oficialismo ya tiene cuórum propio.
Mientras que el bloque de las ratas por tirantes, de Bossio y compañía, alegan que es un problema que hay que resolver, como si fuera pagar la cuenta al almacenero para poder seguir sacando fiado, lo que queda del kirchnerismo esgrime un discurso ideológico de contenido nacional y popular, pero sólo en cuestión de achicar la cuenta del almacenero, sin mencionar que al carnicero le pagaron sin chistar.
Mientras se da por descontado que vamos a pagar contrayendo deuda, los bancos, que tienen a sus cuadros políticos dentro del propio gobierno, ofrecen su caritativa ayuda monetaria para que le paguemos a los fondos MNL, Capital y Aurelius; siempre que la caridad venga preñada de intereses.
Mientras los trabajadores, jubilados y el pueblo todo, mira como un convidado de piedra, su futuro se va hipotecando frente a los nuevos dueños de nuestro destino.
Frente a todo esto hoy apareció la frutilla del postre, los hold out que no entraron dentro del acuerdo con el gobierno macrista, se presentaron ante la Corte de Apelaciones de EEUU para que no se levanten las sanciones contra la Argentina hasta que no se llegue a un acuerdo con ellos. La nueva embestida judicial está encabezada por Mohammad Ladjevardian quien tiene 27 millones de dólares en default y que supuestamente representa a otros tenedores por 832 millones de dólares; estos tipos no muestran cualidades humanas sino monetarias. Estos pequeños buitres, en parte celosos ante los grandes buitres como Singer, argumentan que no quieren ninguna quita ya que compraron bonos post default a 100 centavos de dólar, frente a 20 centavos de dólar adquiridos por los fondos de inversión, por lo tanto quieren toda la guita.
El trabajo, el futuro y los recursos de los argentinos están en juego en ésta timba financiera dentro la cual los grandes capitalistas mundiales ganan o ganan, por lo que es un tanto ilógico si pensamos en función de las reglas del propio capitalismo, las cuales implican, supuestamente, que dentro del sistema se gana o se pierde de acuerdo a los cambios del propio sistema y la capacidad de adaptación de los actores que participan.
Muy linda la teoría pero la realidad es otra, las reglas de la oferta y demanda donde todo se estabiliza en el punto de equilibrio es sólo una situación transitoria o directamente ilusoria, el propio sistema es una constante de desequilibrio entre ambas variables, mientras que las capacidades de los capitalistas en juego tiene poco que ver con la aptitud individual. Una familia logra abrir su propio negocio acumulando capital por medio de años de trabajo y se funde porque no hay demanda o porque la United fruit Company le puso una sucursal al lado, los mandan a llorar a la iglesia, mientras que los grandes financistas si no ganan 500% por comprar papeles embargan a todo un pueblo o voltean gobiernos; laissez faire, laissez passer.

A todo esto responde la propia lógica del gobierno macrista, en la cual el sistema financiero vuelve a recuperar nueva importancia, conformando una nueva hegemonía nacional la tan afamada globalización; ósea la burguesía financiera.



Los discípulos de Milton Fiedman

Mientras el dólar fluctúa entre los $16 y $15 pesos, el Banco Central sale a colocar letras (Lebac) a un 38% a 35 días y subió la tasa de interés 40% (estuvo en un 42% y después bajó a un 39.75%), mientras los sojeros van liquidando la cosecha se especula que dirigirán las divisas hacia los bancos y no hacia el dólar producto de éstos porcentajes, mientras secan la plaza de pesos, el gobierno espera que con la votación del Congreso en ambas Cámaras la lluvia de dólares reactive la economía.
Con tasas y títulos públicos emitidos por el Central a niveles altísimos, la producción (sobre todo las pymes) quedan desfinanciadas y sin posibilidad de crecimiento, por lo tanto la llamada economía real queda atada a los capitales financiero para que ingresen dólares a la Argentina, lo cual es paradójico frente a su naturaleza volátil y a la hipoteca futura de nuestro país.
Los capitalistas no son buenos ni malos, son capitalistas y su propia ontología es la de incrementar su tasa de ganancia, sin importar si con ello generan más pobreza y exclusión.
Mientras los consultores económicos hablan de diversificar las inversiones; algo así como comprá tantas acciones, cambiá algunos peso a dólares o adquirí algunos títulos, los trabajadores ven reducir su poder adquisitivo y directamente perder su empleo.


5 de marzo de 2016

Discurso de Macri en la apertura de las sesiones ordinarias de 2016

El discurso dicotómico de Macri para un país de las maravillas


Ibarra Eduardo

El inicio de las sesiones ordinarias del Congreso marca la hoja de ruta que el Ejecutivo planea para el año a partir de una evaluación del anterior.  Cuando se trata, como en éste caso de un nuevo gobierno, el discurso inicial implica a todo el período basado sobre la impronta ideológica del nuevo bloque de poder.
Como es costumbre de los políticos / funcionarios de Cambiemos, Macri comenzó su discurso con un mensaje al mejor estilo coaching espiritual energético empresarial, deseando optimismo y buenas energías, para después adentrarse en un relato claramente dividido en dos partes. Por un lado contó desde donde se partía, lo que todos los medios hegemónicos venían anticipando, y por el otro la de prometer una batería de medidas (en el aire) para un futuro próspero.


La herencia kirchnerista
El nivel de denuncia por la supuesta deuda que dejó el período k contrastó claramente con lo que sostienen las agrupaciones afines a Cristina en su retórica referencial de la llamada “década ganada”. Macri hizo un punteo de las deudas a todo nivel que heredaba; supuestamente porque la “gente” quería saber, en la cual esgrimió números de todo tipo  con fuentes dudosas o desconocidas, como ser los índices de la Universidad Católica con respecto a la pobreza y la inseguridad, la cual no deja de ser un ente privado y peligrosamente del Opus Dei, de donde provienen varios funcionarios del Pro. Por otro lado el déficit presupuestario del 7% del PIB contrasta con los dichos de su ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, quien afirmó que el déficit recibido era del 5.8%, el cual subía al 7% si le sumaban las transferencias que ellos mismos hicieron al sector agroexportador; o sea en pocos meses son responsables del 1.2% del déficit del Estado. Por lo tanto Macri miente y echa la culpa de su pésima política económica al gobierno anterior. Sin embargo, de acuerdo a las mediciones tradicionales de la economía el déficit es del 4%. Desde aquí es donde Macri parte para hacer un discurso falaz y tendencioso.
Al referirse a cada uno de los ámbitos de la gestión anterior, todos los enmarcó dentro de la trama de la corrupción, sin tomar en cuenta que la justicia no dictaminó, por ahora, ningún fallo firme contra los funcionarios kirchneristas. La falta de obras públicas con la famosa contratación de los capitalistas amigos junto con la militancia en los puestos públicos, fue el caballito de batalla para denostar cualquier logro o hecho positivo en los doce años anteriores, donde tampoco faltó la connivencia con el narcotráfico y la inseguridad.
Corrupción, ineficiencia, narcotráfico, delitos, desidia y militancia fueron los términos de Macri para definir la pesada herencia que deberá afrontar. Todos términos que los Medios hegemónicos han utilizado para denostar al kirchnerismo y a la militancia popular en general, en un claro maniqueísmo para desconocer algunas políticas populares que se han tomado durante la última década.

El desconocer las políticas positivas del kirchnerismo no fue sólo una forma de atacar a ese sector, sino que responde a la necesidad de fundamentar su política económica neoliberal dirigida hacia los grupos concentrados nacionales y extranjeros, sobre todo a los grupos financieros.


El nuevo país de las maravillas

En la otra cara de la moneda discursiva, su gestión a futuro es la que está signada por lo positivo, la felicidad y todas las bondades humanas.
Con una suerte de shin y shan por cada hecho malvado realizado por Cristina el propuso una paraíso celestial de bondades infinitas. Dentro de su alocución todas las medidas poco simpáticas fueron justificadas por las malas políticas y la corrupción de los k.

En la segunda parte del discurso de Macri no faltaron alusiones a personas anónimas que le comentaron o le pidieron cosas en dirección a las políticas que está llevando adelante; digna farsa de campaña electoral.
Con respecto al futuro y con un punteo en cada ámbito prometió obras, reducción del IVA para los alimentos básicos, la posibilidad de modificar la escala de ganancias y aumento de  las jubilaciones, pero sin ningún fundamento presupuestario.
Muchas de las medidas se contrapones a su propia historia y a su propia gestión como jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires:

Con respecto a la corrupción el caso Niembro y su sociedad fantasma no es un ejemplo a destacar.

Cuando habló de transparencia las escuchas ilegales a los familiares de la Amia por parte del jefe de la policía metropolitana (Fino Palacios), junto al sobreseimiento inmediatamente después de asumir como presidente, son hechos más oscuros que la noche.

Cuando mencionó al trabajo no registrado se olvidó que entre sus socios sindicales se encuentra el responsable del trabajo en negro de los peones rurales y que su propia esposa fue denunciada por utilizar trabajo esclavo en talleres textiles clandestinos.

En su alusión al narcotráfico y a la trata de personas la foto con su amigo proxeneta Martins en un boliche de México no dan muy buen ejemplo y la falta de combate a los prostíbulos en Capital no da muchas esperanzas. 

Cuando denunció al capitalismo se olvidó de que su amigo Nicolás Caputo maneja las grandes obras inmobiliarias de la Ciudad de Buenos Aires. También que la fortuna familiar se logró en base a concesiones por parte del Estado durante la última dictadura militar y los sucesivos gobiernos democráticos. Ni más ni menos que la llamada patria contratista que todos los argentinos pagamos de nuestros bolsillos.

Un capítulo aparte merece la mención, un poco escueta, de las fuerzas armadas y la falta de armamento en función de la lucha con el narcotráfico, lo cual es alarmante ya que ningún país del mundo logró derrotar ni controlar a los  narcos militarizando. Los únicos resultados fueron la represión y control de los sectores populares.



Los números no cierran

Si bien durante todo su discurso dejó en claro que el gobierno de Cristina no cuidó los superávit gemelos y el presupuesto del Estado, en ningún momento hizo referencia al contexto nacional y mundial en que se fueron desarrollando las medidas económicas del kirchnerismo, como tampoco argumentó por donde se fue el supuesto despilfarro al que hizo mención.
Dentro de un silencio intencional negó todos los planes para mantener el mercado interno y conservar el poder adquisitivo de los salarios, conjuntamente con los planes sociales. Es éste despilfarro que ahora el propio Macri sincera al aumentar las tarifas de los servicios, el pasaje del transporte, los combustibles y los alimentos. Por lo tanto suena inverosímil que se quiera recuperar y aumentar el gasto social mientras en la realidad se lo considera un despilfarro y se lo reduce o devalúa, mientras se les conceden grandes porciones del PIB a los sectores orientados al mercado externos y financieros.
Por lo tanto, si nos remitimos solamente al discurso, las cuentas no cierran, ya que pondera las bajas y anulaciones a las retenciones, promete subas al salario familiar, aumento a los jubilados y grandes obras públicas, mientras se presiona al Congreso para que dé por terminada la cláusula soberana para el pago a los fondos buitres por un primer desembolso de 4.000 millones de dólares. Es claro que piensan cerrar las cuentas con un acceso al mercado financiero internacional, para que en una primera instancia se pague a los buitres, con lo cual se emitirán bonos para que compren distintas entidades financieras y bancarias (los nuevos ganadores del modelo), y en una segunda instancia, estiman, se producirá la lluvia de dólares que no es más que deuda para salvar la brecha presupuestaria. De darse esto, el macrismo podrá solventar con deuda externa obras públicas para el desarrollo primarizado de la economía con cierta contención social. Como menciona Gramsci, cuando un grupo de la burguesía se hace con el gobierno de un país sin tener hegemonía en la sociedad civil, puede desarrollar tres modelos de poder estatal: El típico modelo fascista autoritario que reprime las demandas sociales y direcciona la economía, un gobierno que copta a los representantes de las distintas organizaciones sociales para tenerlos dentro de su esfera política y la del gobierno que concede ciertas demandas populares pero sin tocar la matriz de sistema, ni afectar las relaciones sociales de producción económica y cultura. Quizás aplique un poco de los tres.
En el mediano y largo plazo los costos de endeudamiento serán cada vez más grandes, la dependencia a las presiones de los grupos financieros cada vez mayores y la vulnerabilidad a la crisis internacional cada vez más profunda y sensible a nuestra propia economía interna. La vuelta a una película que ya conocemos. Por eso, que las cuentas no cierren es el justificativo para que les cierren a los grandes financistas mundiales, que serán pagadas (como siempre) con el sacrificio del pueblo y sus recursos naturales.



Los actores políticos

El discurso de Macri fue un mensaje para su propia tropa; y cuando digo propia tropa me refiero a las distintas facciones sociales que lo apoyan, los medios hegemónicos, los grupos externos, al entramado imperialista y a sus aliados políticos. Pero también fue un mensaje para atraer a lo más ortodoxo del peronismo de Massa, al progresismo idiota de Stolbizer/Donda y a los gobernadores peronistas ex k.
Con el típico discurso fundacional de que ahora comienza la verdadera República con sus verdaderos valores, Macri puso a los sectores populares por fuera de toda consideración en el debate político, llamando al diálogo pero excluyendo.
Si bien el carácter fundacional tuvo como referencia a los ciudadanos y la Nación, la idea de Patria fue intencionalmente desterrada. La categoría de ciudadanos remite a una concepción individual de la sociedad negadora de las clases sociales, donde cada cual tiene igualdad de derechos pero para ejercerlos como puede (si es que puede), mientras que la Nación implica un conjunto homogéneo u homogeneizado que pone a todos en un plano de aceptación de valores ideológicos (todos queremos el cambio, etc), ósea es una imposición de la hegemonía de las clases dominantes. La Patria implica una historia de construcción y de luchas entre fracciones internas e intereses externos, donde la disputa está siempre vigente entre distintos grupos sociales para imponer sus valores rescatando la identidad nacional dentro de su propia cultura. Pero sobre todo implica una posición de soberanía y poder frente a los intereses externos, cosa que choca con la nueva composición del bloque de poder macrista compuesto por la hegemonía de los grupos financieros globales en alianza con sectores nacionales menores.